Cerveza de la A a la Z: COLOR

COLOR. El color que vemos en la cerveza viene determinado principalmente por las características de las maltas utilizadas en su elaboración. Maltas base darán color claros, mientras que maltas más transformadas o tostadas irán dando colores más oscuros. Hasta se puede medir en escalas de color. ¡Pero que quede claro que las cervezas más oscuras no tienen por qué ser más fuertes! No son características directamente relacionadas.

Cerveza de la A a la Z: BAGAZO

BAGAZO. El principal “residuo” que se genera al elaborar cerveza es el bagazo. Se llama así a los restos de cereal y malta que quedan tras la maceración, empapados y calientes. Se supone que se les ha extraído la mayor cantidad de azúcares posibles, pero aún puede ser sabrosa comida para gallinas o ganado. ¡O incluso para elaborar un pan artesano casero con él, siguiendo nuestra receta!

Cerveza de la A a la Z: AGUA

AGUA. Es el ingrediente que más presencia tiene en la cerveza. Al menos numéricamente hablando. Aunque cualitativamente tiene también importancia: muchos de los estilos de cerveza que ahora son históricos tienen su razón de ser en las aguas de la zona en la que se originaron. Y es gracias a que en torno al 90% de la cerveza es agua, la bebemos… en lugar de comerla como si fuese un pan amargo.

Nos vamos de Vacaciones

Como todas las temporadas estivales desde que el Jardín es Jardín, los redactores nos cogemos unos días de asueto para refrescarnos los pies en las pozas (nos da miedo el agua si hay mucha junta, nosotros somos más de cerveza) y la garganta en el chiringuito. O en la montaña. Posiblemente nos llevemos la cerveza en la mochila por si no hay buenos bares.

Este año hemos sido más generosos y también hemos dejado salir a los becarios del sótano. Aunque están tan pálidos que tememos que ni la protección factor 50 sea suficiente. Bueno, a todos menos al informático, que le tenemos trabajando a ver si actualizamos un poco la web. Él se encargará de responder a vuestros comentarios, vigilar el mueble-bar y asegurarse de que no os faltan entradas durante este mes. Ya veréis que son interesantes, dando un repaso a la cerveza de la A a la Z.

¡Feliz verano a todos y todas!


The Beer Sun (54)

Dominical de verano con noticas sobre cerveza. Pulsa aquí si no te carga para leer el periódico

El aire huele a vacaciones a y la frescura de un suplemento lleno de enlaces sobre cerveza.

Música de Anuncio: Juste Une Chanson

Sólo una canción. Eso es lo que pedimos. Sólo una canción realmente molona, de rock o de música clásica. Nos da igual. Pero una que nos haga levantarnos del sofá cuando echen su anuncio de cerveza en la televisión. Una que podamos bailar o tararear en nuestro salón.

Pero ya, a estas alturas, nos conformamos con que sea agradable al oído, o no sea una breve instrumentación musical. Vamos, con que sea algo que se pueda rescatar para esta sección de fin de semana (que buscaba animaros con buenas canciones). Esta no está mal, pero tampoco invita a salir demasiado de fiesta. Os dejamos con Dom La Nena y su “Juste Une Chanson”.


Cardeña. No hay cerveza trapense española

Hace poco nos preguntábamos qué había sido del proyecto de elaborar una cerveza trapense española en el monasterio de San Pedro de Cardeña (Burgos). Cuando surgió la noticia generó bastante debate, pero nosotros teníamos buenas expectativas puestas en la Asociación Internacional Trapense y su trabajo previo en otros países no-tan-cerveceros (como en la abadía de Saint Joseph, en Spencer, EEUU).

Pero más de un año después y sin nuevas noticias ni más presencia en el mercado de la cerveza que elaboraron como prueba piloto (una Tripel suave, de 7% ABV, sin mucho cuerpo pero con cierto amargor lupulado en boca), decidimos preguntar a los agentes implicados en la presentación del proyecto.

Y nos contaron que tras el visto bueno inicial a la prueba, y una vez encima de la mesa los presupuestos para montar la microcervecería dentro de los muros del monasterio (una de las normas para obtener el sello de auténtico producto trapense, ATP) los monjes tenían que votar si estaban de acuerdo o no con esta inversión (forman una comunidad y allí todos tienen derecho a voto en estas decisiones) y finalmente han votado que no querían hacerlo.

Así que, parece ser que por decisión de los propios monjes, el proyecto de una verdadera cerveza trapense española acaba ahí y no se hará realidad. Al menos en un futuro cercano. Nosotros estaremos atentos por si hay nuevas noticias, ser los primeros en comunicároslas. ¡Porque nos encantaría beber unas Quadruple Trappist española!

Ayinger Kellerbier

Aunque en España estemos acostumbrados a relacionar las cervezas alemanas de medio litro con el trigo, esto no es para nada acertado. En el país germánico tienen gran variedad de estilos que no contienen a este cereal en su composición y que acostumbran a beber en cantidad, y uno de ellos es el de la cerveza que hoy vamos a catar: Kellerbier. Este estilo se corresponde habitualmente a cervezas más oscuras, pero hay una variación que se denomina Pale Kellerbier, que es el caso que nos concierne.

La cervecera Ayinger vuelve a no defraudar con este clasicazo de apariencia casi transparente y un color dorado, coronado con una espuma blanca de retención media. Al acercarla a la nariz aparecen aromas herbales, incluso florales, acompañados por el olor a cereal malteado que da indicios de su dulzor.

En boca es una cerveza maltosa, pero sutil, que de nuevo presenta notas herbales y recuerdos dulces, y para nada empalagan, pese a que el amargor es prácticamente inexistente. Estamos ante un cuerpo medio, como también lo es su carbonatación, al mismo tiempo agradable que invita al trago, que es limpio y cremoso.

Por otro lado tiene tan solo un 4,9% ABV, así que es fácil considerarla una cerveza de cabecera de la que podrás tomarte unas cuantas, acompañado comidas ligeras o tradicionales. Una cerveza con una receta "de libro".

“Mi opinión en un Tweet:” Oro parece, plátano no es, pero es alemana y está muy buena. Nota: Notable.

Abridor Cortador de Pizza

A nadie le disgusta la pizza. Es uno de los mejores inventos de la humanidad: una comida a base de tomate, queso y cosas varias y ricas, servida en su propio plato de crujiente masa de pan. Lo puedes trocear, repartir, compartir y comer sin necesidad de cubiertos.

Bueno, sí, necesitas dos herramientas imprescindibles: Algo con qué cortar las porciones en forma de quesitos del trivial, y algo con lo que abrir las cervezas con las que vayas a acompañar dicho manjar. Porque pizza+cerveza es un maridaje muy afortunado.

Por ello este abridor-cortador que incluye una rueda giratoria es ideal para tener siempre a mano en la cocina o donde estés. Te permitirá disfrutar de dos placeres en uno. Y la cerveza siempre sienta mejor si hay base (de pizza, jejeje) para asentarla.

Eso sí, ten cuidado no abras una shandy o la pizza tenga piña. Son cosas que visualmente parecen igual que las que están ricas… pero no. Esas hacen llorar a Michael Jackson (el escritor, no el cantante) y a Michelangelo (la tortuga ninja, no el artista renacentista).

Corsendonk Summum Roodbruin 8

Tan rápido como podemos (que si la excusa es beber, no nos cuesta demasiado esforzarnos) os traemos la reseña de la cerveza que vosotros mismos elegisteis en la pasada votación. En esta ocasión, una cerveza belga tostada de abadía (aunque sin abadía ni fábrica propias, jejeje, que ahora está elaborada en Du Bocq).

La cerveza en sí es como cabe esperar de color oscuro, pero para nada negra. Es rojiza, sin turbiedad y brillante a la luz. Claro que si no hay mucha luz, pues parda, casi negra, como los gatos. La espuma es de color hueso, rocosa e irregular, con una persistencia media-baja.

El aroma es maltoso, a pan tostado, pero también con recuerdo de frutas, caramelo y especias. En boca es principalmente dulce (bastante dulce) y sabrosa, con cuerpo pero sin demasiada presencia del alcohol. Un buen ejemplo de cerveza belga tostada de abadía para todos los públicos.

Y a buen precio, ya que se ve que es una cerveza que se elabora de manera exclusiva para una cadena de supermercados europea (ya sabes, la de la calidad no es cara, cosa que esta birra cumple). Nosotros en un principio pensamos que era la “Bruin” de toda la vida reetiquetada, pero no, porque esta tiene 8,1% ABV, un poco más que la Pater clásica.

“Mi opinión en un Tweet:” Llevar las abadías al supermercado es mejor que meter mercaderes en el templo. Nota: Notable bajo.

Receta: Pan de Bagazo

Sabemos que a muchos de los que nos leéis os da por hacer cerveza en casa (o tenéis un amigo que es homebrewer y lo hace). Hoy os vamos a proponer una receta muy sencilla con la que podéis aprovechar el bagazo (las sobras de malta una vez macerada) de vuestras recetas para hacer ricos panes artesanos y que sean tan sabrosos y tan caseros como vuestras cervezas.

Para ello necesitaréis, obviamente, algo de bagazo reciente, húmedo (para esta receta bastará con unos 200 g). Cuanta más proporción tenga de malta base será mejor, ya que impartirá sabores más suaves y equilibrados. ¡Pero no dejes por ello de experimentar con otras remesas elaboradas con el bagazo de cervezas más especiales! También necesitarás harina de panadería o de fuerza (500 g), sal (12 g), vaso y medio de agua tibia y un pack de levadura fresca (de panadería).

Para empezar, es recomendable despertar a la levadura (hacer un starter con el agua tibia y quizá un poco de azúcar). Mientras esta despierta, vamos tamizando la harina y la sal en un cuenco y mezclándolo poco a poco con el bagazo, amasando bien. Lo disponemos en forma del volcán y vamos echando agua en él y mezclando, también poco a poco, que vaya adquiriendo textura. Como el bagazo ya está húmedo es posible que necesitemos menos agua que en las recetas tradicionales de panes. (Ah, y puedes sustituir parte de esta por cerveza o leche, con resultados interesantes).

Esta fase estará lista cuando la masa tenga una consistencia que no se nos pegue a los dedos. Entonces pasamos a una superficie plana con harina espolvoreada donde amasaremos estirando y doblando a lo largo la pelota de masa durante un buen rato (al menos 15 minutos). Luego lo metemos en un cuenco limpio y untado en aceite de oliva y lo dejamos reposar (y fermentar) hasta que doble su tamaño, tapado con un paño. Lo sacamos y repetimos el amasado, pero ahora extendiendo en círculo y doblando hacia adentro. Vuelta al bol con el trapo, otros 10 minutos y otro amasado circular.

No te preocupes que con esto el amasado ya se acaba. Ahora toca dejarlo otra vez con la forma de bola, ya en la bandeja listo para hornear, tapado con un paño seco durante 40-50 minutos para que fermente de nuevo y vuelva a doblar su tamaño. Precalienta el horno a 220 ºC con un poco de agua en la bandeja inferior para que el ambiente no sea muy seco, y cuando esté listo haz con el cuchillo unas marcas en la superficie superior del pan y mételo a media altura. Hornea a esa temperatura durante 20 minutos y a 200 ºC durante otros 20 minutos más.

Una vez hecho esto debería oler maravillosamente y tener buena textura exterior (y sonar a hueco dentro, pudiendo clavar un cuchillo en su centro sin que salga pegajoso). ¡Pero no lo abras todavía! Déjalo reposar unas horas (o un día) encima de una rejilla para que se enfríe y seque. Y si te ha gustado la receta, además de invitarnos a degustar el resultado, puedes probar a mejorarla y añadir miel, especias u otros cereales (o malta molida, sin haberla usado antes, pero ojo que absorbe mucho más agua que la harina). ¡Cuéntanos tus resultados en el email o en los comentarios!

The Beer Sun (53)

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La cerveza también refresca y moja por dentro, por ello llenamos este suplemento de enlaces sobre cerveza.

Noticias de la Prensa Generalista (14)

Hace poco ha salido el Informe Socioeconómico del Sector de la Cerveza en España 2017, elaborado por Cerveceros de España y que recoge los datos del anterior ejercicio (2016). Es por ello que mucha prensa nacional, generalista, recoge datos que hablan de la cerveza producida aquí.

Unos hablan de que las exportaciones suben (como la espuma… ¡Lo que les gusta hacer chistes fáciles!). Otros destacan que cuatro de cada cinco cañas servidas pertenecen a los de siempre. Pero la verdad es que pocos destacan en las noticias más que una breve reseña al crecimiento de las pequeñas marcas. ¡Y eso que varias ya pertenecen a la entidad de Cerveceros de España!

Pero no todas las noticias que destacamos se basan en ese informe. También es importante leer y saber cómo va el campo, ya que tanto la cosecha de cebada como el cultivo de lúpulo influyen en nuestras cervezas. Y, este año, parece que no va tan bien como nos gustaría.

¡Esperamos que la próxima vez que nos dé por recopilar noticias relacionadas con la cerveza estas sean más satisfactorias para todos! Ah, y si leéis alguna interesante, no dudéis en hacérnosla llegar, claro.

Lefebvre Blanche de Bruxelles

Las cervezas de trigo de Bélgica, también llamadas cervezas blancas (Blanche o Wit, en francés y neerlandés respectivamente) son uno de los estilos más conocidos de dicha región. Y sin embargo, tampoco nos llegan tantas diferentes a España. ¡Lo cual es una pena ya que son de los estilos más refrescantes de cara al verano!

Esta cerveza (elaborada por la misma casa que hace Floreffe, Hopus o Barbar) lleva un 40% de trigo crudo, que le da ese color arena, blancuzco y turbio, del que recibe el nombre el estilo. La espuma también es blanca, de cantidad y persistencia media, pero compacta.

Huele a pan, trigo y cítricos, con algo de presencia de especias (como casi todas las Witbier, lleva cilantro y piel de naranja amarga). En boca es dulce principalmente, aunque tiene un toque ácido levemente pronunciado (que es lo que le da su carácter tan refrescante). Sigue recordando a pan y cítricos.

Teniendo en cuenta que sólo tiene 4,5% ABV y que entra sola, es una cerveza ideal para el verano. Buen ejemplo de estilo y barata como todos estos clásicos. Además, acompaña muy bien un pollo asado al limón o un queso como el brie.

“Mi opinión en un Tweet:” Excepto si el niño ese se mea en los ingredientes, rica y cumplidora. Nota: Bien alto.

Elige la Cerveza a Catar (8)

Otra entrega más de la sección en la que dejamos a vuestro criterio qué cerveza de las que os proponemos os apetece ver comentada cuanto antes dentro de El Jardín del Lúpulo.

Hemos elegido esta vez estas tres botellas que os proponemos, y las tenemos listas para que la más votada sea enfriada, degustada, catada y anotada y comentada reseñada aquí tan pronto como nos sea posible. Saltándose la espera de la centena de cervezas que esperan en nuestra alacena.

Las votaciones duran sólo dos días, así que no lo dejéis pasar. Votad a través de la encuesta (y, si no podéis, en los comentarios) y pronto tendréis la cata y la entrada de la elegida. ¡Tú eliges, nosotros bebemos!


To Øl A Peeling Pale

El panorama cervecero en el norte de Europa se desata y nos llegan desde Copenaghe cervezas como esta A Peeling Pale, de To Øl, daneses de los que ya hemos hablado en más de una ocasión. Desde luego empiezan fuerte ya desde el formato en el que la presentan: claro, simple, minimalista y, como no, en lata. Después está el tema del nombre, que es un claro juego de palabras, pero que te hace recordarlo.

Se trata de una cerveza de color dorado anaranjado un poco turbio; de hecho se pueden ver claramente partículas en suspensión. Su espuma es de color blanco, cremosa y con una burbuja y retención medias. En cuanto al aroma, claros los matices cítricos, propiedad de esta variedad de lúpulo en concreto, que es el Citra, y también de la piel de naranja que se ha añadido a la elaboración.

En boca también aparecen los cítricos, la piel de naranja e incluso notas tropicales hacia final de trago. Estamos hablando de una cerveza de amargor medio, pero que pasa bien desapercibido, sin embargo su cuerpo tiene la presencia esperada, es decir, media.

No habría problema en tomarse una de estas en cualquier ocasión, pues solo tiene un 5% ABV. Si te gusta la naranja no lo dudes, la encontrarás a primera vista, sin embargo si la fruta no es lo tuyo, mejor busca otra Pale Ale.

“Mi opinión en un Tweet:” Peeling Peel Pale Paling Aling... Creo que una naranja se ha colado en mi cerveza. Sí, mira, veo los trocitos... Nota: Notable.

Vasos para Cerveza: Witbier (o Tumbler)

Este es el vaso de cerveza con más forma de vaso. Vaso de toda la vida. De culo gordo y cristal grueso. Paredes rectas (a veces con estrías, otras no) y casi cilíndrico (aunque habitualmente más ancho en la boca que en la base, pero tampoco mucho).

El vaso que en casa usarías para el agua o la leche (si la bebieses tanto como la cerveza). Algo que puede recordar a una maceta, un cubilete o similar. Si es de cristal más o menos fino y su capacidad es de 16 onzas (47,3 cl) estamos ante un vaso de pinta americana o “Shaker”, y ese va en otra categoría.

Pero si es más gordo, suele ser para las cervezas de trigo belga (que se diferencian de las alemanas por usar el trigo sin maltear y en menor cantidad). El más conocido es el de Hoegaarden, con su forma hexagonal.

Pero si no tienes ese, puedes coger en cualquier tienda uno de forma bastante similar a la adecuada. No es el vaso ideal para ningún estilo, creemos (por lo pesado y basto) pero la tradición es la tradición, amigos. Así que si bebéis Witbier, que sea en estos vasos. Si no, el fantasma de Pierre Celis os perseguirá.

Dawat Old Oak Strong Ale

Con la mayor celeridad que hemos podido llega ya la prometida reseña de la cerveza que, en un buen ejercicio de “democatia”, recibió mayor número de votos en la encuesta de la semana pasada. Una cerveza con tres años de tiempo entre fermentación y maduración, incluyendo unos cuantos meses en roble (francés y americano).

Su color es marrón rojizo, con brillos de tono ámbar muy profundo. La espuma de color hueso es poco persistente y crepitante, pero no desaparece del todo, dejando una fina capa en la copa hasta el final. El aroma es su punto más flojo, porque junto con el caramelo de las maltas o la vainilla de la madera, aparecen solventes y cierto olor a embutido (proveniente posiblemente de la permanencia largo tiempo en botella con la levadura).

Pero todo esto lo compensa en boca, ya que al beberla la sorpresa es grata. Mucha intensidad en el sabor a madera, pero sin resultar nada astringente ni áspera. Maltosa y dulce detrás, pero de una manera equilibrada. Y este equilibrio destaca sobre todo en el alcohol, que no se nota apenas en el paladar (aunque sí en las mejillas).

Porque tiene 9,2% ABV, que no es moco de pavo. Pero lo disimula bastante bien de primeras. Aun así, es para beber despacito en copa, para concentrar su intensidad, y acompañar de algo de comer (ideal para los postres o la sobremesa, en nuestra opinión).

“Mi opinión en un Tweet:” Yo no hubiese tenido la paciencia de dejarla esperar tres años. Nota: Notable.

The Beer Sun (52)

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Continúan los primeros días de verano con el suplemento soleado lleno de enlaces sobre cerveza

La Vella Caravana Maltrago

Desde Lleida nos llega una de las mejores Imperial Stout que se hacen en este país y que en nuestra opinión no está tan reconocida como se merece. Como curiosidad, decir que es una Imperial Wheat Stout, y lleva en su receta más de un 70% de malta de trigo... ¡Lo que hace que den todavía más ganas de probarla!

De color negro, bastante opaca y densa, con una cabeza de espuma no muy abundante marrón claro, densa y medianamente persistente. El aroma es maltoso (pan tostado) y su olor promete mucho sabor, lo cual invita a beber rápidamente.

En boca es amarga pero a la vez dulce. Intensa y sedosa. No es tan cafetosa como las Imperial Stout clásicas, sino que la maltosidad va más hacia la panadería, aunque también destaca algo de chocolate o de tostado al final. No le falta ni cuerpo ni densidad, y el trigo le añade mucha complejidad a la ecuación.

Eso sí, hay que tener cuidado con dos cosas: tiene 9,1% ABV, con lo cual emborracha (ya que sin embargo se bebe fácil), y hay que evitar al servirla que caigan los posos de levadura, ya que altera tanto el sabor como la apariencia negativamente. Por lo demás, todo muy recomendable.

“Mi opinión en un Tweet:” No me salen las palabras, así que me inventaré los gestos como Thamsanqa Jantjie. Nota: 🖖👌 (9 dedos hacia arriba: Sobresaliente)

Pregúntale al Lúpulo: ¿Qué significa Doble Malta o Doble Lúpulo?

El marketing de las grandes marcas comerciales siempre es fuente de sorpresas y asombro, ya que utilizan conceptos que no son habituales dentro de la jerga cervecera habitual. Uno de estos conceptos más arraigados es el de la “Doble Malta”, pero aún surge dudas. Y por ello nos preguntaba hace poco nuestro amigo Carlos: “¿Qué es exactamente eso de Doble o Triple Malta o lo de Doble Lúpulo de la Mahou Maestra?” Y nuestra respuesta es la siguiente:

Doble Malta significa básicamente que esa cerveza que lo dice, la VollDamm de Estrella Damm, lleva más malta. No creemos que sea exactamente el doble que en… ¿la normal?... pero bueno. En concreto en este caso es un 17,7% de los ingredientes en peso en proporción al momento de su utilización, siendo el que más se usa agua, obviamente.

Y, como curiosidad, indican el porcentaje en esta porque la ley de etiquetado de alimentos dice que si el ingrediente figura en la denominación de venta o en el etiquetado se destaca el ingrediente por medio de palabras, imágenes o representación gráfica, se está obligado a indicar la cantidad de dicho ingrediente utilizada en la fabricación o preparación de un producto alimenticio. Que tomen nota las cervezas DE TRIGO o las CON FRUTA o lo que sea y empiecen a informar adecuadamente a los consumidores.

Como anécdota, en un evento cervecero una chica nos pidió recomendación de entre lo que allí se servía para elegir qué beber. Nuestra primera pregunta fue: ¿Y a ti qué tipo de cervezas te gustan? A lo que respondío: ¡Pues las Single Malt! (risas, pero es verdad) Claro, si en su mente asocia cerveza fuerte con Doble Malta, y a ella le gustan las “normales”, pues piensa que su denominación será “Single Malt”, como el Whisky.

Maridaje con Cerveza: Conceptos Básicos (3)

Siguiendo con la serie de consejos a la hora de maridar (unir conforme y armoniosamente) la cerveza con comida, hemos de insistir en que es importante definir quién va a ser el protagonista de cada pareja. Si queremos una cerveza que combine con el plato y le potencie, o bien al revés, un acompañamiento que resalte las virtudes de una cerveza. Raramente van a estar ambos igualmente potenciados, así que es importante saber hacia quién queremos hacer que se equilibre la balanza.

Por ejemplo, una cerveza compleja destacará aún más si la acompañamos de un plato sencillo que potencie sus sabores (como hace el queso gouda con una Strong Dark Ale belga), y una cerveza de carácter conciso ayudará con platos de sabores complejos (como las Bock rubias con la comida especiada).

Una ventaja innegable que tiene además la cerveza es que hay tanta variedad que siempre encuentras alguna que marida bien con cualquier cosa. Incluso con alimentos que tradicionalmente con el vino habitualmente han tenido difícil maridaje (como las alcachofas, el chocolate, el picante o el vinagre).

Pero no importa tanto a veces de qué sea el plato (carne, pescado o verdura) sino cómo esté hecho. No es lo mismo un pollo a la plancha que guisado o a la barbacoa. En cada caso combinará mejor con una cerveza distinta. Por ello recomendamos comparar ambas cosas (cerveza y comida) como el resultado de cocinar (la cerveza también se tuesta, se macera, se hierve…) y buscar analogías en los procesos: comidas que han pasado por la parrilla con cervezas que usen maltas más tostadas, por ejemplo.

Weltenburger Kloster Dunkles Radler

Los que nos leáis a menudo sabréis que en esta web es verdadera devoción lo que sentimos por esta marca de cervezas alemanas. ¡Una de las cervecerías más antiguas del mundo! Cervezas clásicas, ajustadas a estilo... y encima, es fácil encontrarlas a un precio decente en una gran cadena de grandes almacenes.

Pero cuando se dice que los experimentos hay que hacerlos con gaseosa… ¡No creemos que se refieran a refresco de limón! Y es lo que han hecho en esta ocasión, mezclando un 50% de su deliciosa Weltenburger Kloster Barock Dunkel con otro tanto de limonada, para hacer esta Radler oscura.

Eso deja un mejunje color marrón rojizo, nada turbio y con espuma poco duradera. El aroma es a grano (y algo cítrico), pero el sabor es difícilmente descriptible. Ni rastro de los lúpulos (Herkules, Perle, Tradition), pero sabe como te imaginarías que sabe una tostada untada en café o caramelo y luego en fanta de limón.

La cosa es que la edad de hacer potingues y brebajes en los cumpleaños mezclando todas las bebidas ya se nos pasó. Y no le vemos mucho sentido a buscar eso en esta cerveza de solo 2,3% ABV. Así que no la podemos recomendar en absoluto.

“Mi opinión en un Tweet:” ¿A quién coño se le ocurrió esto? Nota: Insuficiente.

Elige la Cerveza a Catar (7)

Retomamos de nuevo la sección en la que dejamos a vuestra elección qué cerveza de las que os proponemos os apetece ver comentada cuanto antes en El Jardín del Lúpulo.

Hemos seleccionado esta vez estas tres botellas, y las tenemos listas para que la más votada sea enfriada, degustada, catada y anotada y comentada reseñada aquí tan pronto como nos sea posible. Saltándose la espera de la centena de cervezas que esperan en nuestra alacena.

Las votaciones duran sólo dos días, así que no lo dejéis pasar. Votad a través de la encuesta (y, si no podéis, en los comentarios) y pronto tendréis la cata y la entrada de la elegida. ¡Tú eliges, nosotros bebemos!

The Beer Sun (51)

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Nueva cabecera para estrenar vacaciones de verano, pero igualmente llena de enlaces sobre cerveza

Música de Anuncio: Arthur's Theme

Mientras la sequía agosta las cosechas de cebada (esperemos que no suba el precio hasta los niveles del lúpulo) y vacía los embalses de agua (otro ingrediente esencial para la cerveza), la sequía de anuncios de cerveza molones continúa.

Por ello, nos vemos obligados a hacer transvases de décadas anteriores para poder seguir alimentando esta sección que recopila canciones provenientes de anuncios de cerveza de la televisión. Y la canción que ilustraba hace años un anuncio era Arthur's Theme (Best That You Can Do), de Christopher Cross (compuesto para la película ‘Arthur, el soltero de oro’).


Brooklyn Sorachi Ace

Desde el barrio homónimo de New York, nos llega esta cerveza de estilo Saison de la marca de la B grande. Lo de homónimo va por Brooklyn, ya que Sorachi Ace es el lúpulo de origen japonés que usa esta cerveza (es monovarietal) en su elaboración.

De color dorada, limpia y brillante, por el uso de malta tipo Pilsen, se corona con una cabeza de espuma blanca, pero ni muy abundante ni duradera. Para ser sin filtrar no tiene mucha turbidez, lo cual se agradece ya que visualmente es atractiva.

El aroma es intenso: lúpulo cítrico y carácter terroso, áspero y especiado. Un toque afrutado proviene probablemente del uso de levaduras belgas y de champagne. En boca es seca, amarga y llena de matices. Bastante frutal de nuevo al final, sin embargo.

Como casi todas las Saison, es algo a la vez raro e interesante, pero esta destaca por su amabilidad y por lo bien que esconde el alcohol (7,2% ABV), del que sólo asoma una leve calidez. Ideal para acompañar platos de pescado o especiados.

“Mi opinión en un Tweet:” Esta Saison esconde un As en la manga, ojo. Nota: Notable.

Lúpulo: Azacca

Otro lúpulo moderno de nombre difícilmente pronunciable: Azacca. Este lúpulo, descendiente de otros como Toyomidori (y dale con los nombrecitos), Summit y Northern Brewer, recibe su nombre del dios del vudú haitiano de la agricultura y los granjeros. Fue lanzado al mercado en EEUU (siempre con ® y TM de la American Dwarf Hop Association) en 2013.

Como sus sabores y aromas son agradables y modernos (da notas de frutas tropicales, mango sobre todo, y cítricos, además de un poco de resina y especias) se utiliza como lúpulo de doble propósito pese a su elevada capacidad de impartir amargor.

Y es que tiene una nada desdeñable cantidad de alfa-ácidos, rondando el 14-16%. Algo parecido le pasaba al lúpulo que comentamos el otro día, el Vic Secret. Son lúpulos por tanto ideales para cervezas de estilo IPA, sobre todo si llevan el prefijo “American”, y tanto en las fases iniciales como en las finales y el dry-hopping.

Como son modernos y a la moda, seguro que los podréis encontrar en muchas cervezas de esta línea que actualmente estén en el mercado. Por ejemplo en la Stone IPA, que además os podéis llevar en lata para investigar sobre lúpulos allá donde vayáis en verano.

Premios de Primavera 2017

Aunque parezca mentira por la ola de calor que hemos sufrido, NO estamos en pleno verano. Bueno, ya sí es verano, desde hoy por la mañana. Pero ayer no, y la semana pasada, menos. Puede que la única diferencia con agosto sea que los niños iban al cole y tú a trabajar en lugar de a la playa. Pero aún era primavera. Y ahora que ya cambia la estación, nosotros hemos de entregar… ¡Los Premios de Primavera 2017 de El Jardín del Lúpulo!

Cervezas más recomendables:

Botella de Bronce:
Schneider Weisse Tap5 Meine Hopfenweisse

Botella de Plata:
Northern Monk Heathen

Botella de Oro:
Bevog Ond


Medalla al mejor abridor:
Abridor: Botella de Klein

Medalla a la Mejor Entrada Divulgativa:
Maridaje: Conceptos Básicos (1)

Y con esto, seguimos con este verano que lleva un día pero parece que fuese un mes. ¡Y nos quedan otros tres por delante! Al final de este trimestre, que como siga así beberemos muchas cervezas fresquitas, las comentaremos en una nueva entrega de esta sección.

Visita: Monkey Beer

Recuperamos esta sección que teníamos un poco abandonada para hablaros de la primera de unas de las últimas visitas que hemos hecho a microcervecerías de nuestra zona (o sea, de la “gran castilla”). En este caso, de Castilla La Mancha: en Toledo.

Ha pasado unos meses desde que hicimos la visita, y desde entonces han cambiado de ubicación (de Torrijos a Gerindote, dos pueblos bien cercanos) a una nave más grande que les permita crecer más. Pero el concepto es el mismo.

Los hermanos Prieto (Roberto y Rual) tienen un equipo diseñado por ellos mismos. Se basaron en su “Monkey Brew Machine” de homebrewers, como prototipo completamente automatizado, para la fabricación profesional a mayor escala y ahora tienen capacidad de elaborar 1000-1300 litros por lote, con un obrador que funciona mediante intercambio de calor al mosto y con el que logran unas cifras de rendimiento en torno al 90%.

La verdad es que sus números nos dejaron impresionados. Con sus actuales ocho fermentadores (con máquina de frío para las camisas fermentación) y su embotelladora que es isobárica …pero manual… están alcanzando unas producciones de 70.000 litros al años, y que esperan superar con el cambio de local al acabar este año (incluyendo 4 nuevos fermentadores y una línea de llenado automática de 1500 botellas hora).

Budějovický Budvar B:FREE

Si tus circunstancias o tus apetencias en algún momento no pasan por beber alcohol, no significa que tengas que renunciar a la cerveza. A nosotros nos pasa a menudo; por eso bebemos tantas cervezas sin alcohol (y os las comentamos para que elijáis con información).

La que hoy nos ocupa es la versión “free” de la Budweiser checa. Desde la República Checa nos viene esta cerveza elaborada, igual que su hermana (de la que hablamos en este VS), con maltas de Moravia y lúpulo Saaz.

Pero en la sin alcohol, el parecido acaba con el color rubio claro, de carbonatación media y espuma no muy abundante y persistencia media/baja. El aroma tan agradable que tiene la otra lo imita, pero en esta se trunca en “quemado” enseguida.

Y el sabor es más maltoso y menos equilibrado. ¡Una pena, porque pintaba bien al principio! Pero aunque no se parezca del todo a la original, sigue siendo algo digno para el mundo de la cerveza sin alcohol.

“Mi opinión en un Tweet:” De la República Checa vienen cosas mejores, pero con alcohol. Nota: Suficiente Alto.

The Beer Times (216)

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Aunque la ola de calor remita ya, se coge vacaciones las cabecera con más enlaces sobre cervezas.

Kaapse Gozer

Desde los Países Bajos nos llega esta Oatmeal Stout subida de tono (de tono Imperial) y potentota. Y como es un estilo que nos chifa, pues la hemos probado, con sensaciones dispares. El color es bueno, negra, densa y opaca.

Pero la espuma va del muy escaso al nulo, con poca persistencia, dejando sólo adivinar un tono marrón rojizo claro. Eso sí, el olor es intenso y licoroso, con bastante chocolate detrás y algo de frutas pasas.

Pero en cambio en boca se queda floja. Tiene mucha densidad pero poca intensidad en el cuerpo. Deja un boca un gusto avinado y pegajoso por detrás de café y el chocolate que hace que deseases que supiese como huele, mejor.

Como curiosidad: según la legislación española, si una bebida tiene más de 10% de volumen alcohólico ya no necesita poner fecha de consumo preferente (se supone que aguanta por ella misma). Como esta se queda en 9,8% ABV sí que debía, y le han puesto que “caduca” en casi 10 años. ¡Demasiado valientes, nos tememos!

“Mi opinión en un Tweet:” No hace falta hacer las cervezas fuertes, sino buenas. ¡Y más si son caras! Nota: Bien bajo.

Vasos para Cerveza: Copa

El vaso que nos ocupa hoy no es que esté especialmente diseñado para cerveza, pero es obvio que sirve perfectamente. Las copas están para beber, eso está claro, y están tan extendidas entre las demás bebidas (vinos, combinados, espumosos, etc.) que el que sus ventajas se apliquen a la cerveza es obvio.

El pie que tienen permite agarrar la copa sin transferir nuestro calor a la temperatura del líquido, igual que su forma en mayor o menor medida esférica en la parte inferior minimiza la superficie, pero permite sacar más aromas en su ecuador.

Nosotros las recomendamos para cervezas aromáticas (como las IPA) o delicadas (como las Lambic), pero también es cierto que la mal llamada copa de balón (mejor tipo Borgoña o Chardonnay) puede sustituir perfectamente a un cáliz o que el catavinos es ideal (cómo no) para las pequeñas catas o muestras. ¡O las flautas de vino espumoso para beber Pilsner!

Vamos, que nunca está de más tener un buen surtido de copas de diferentes formas y tamaños en nuestro mueble, ya que nos servirán para muchos tipos de cerveza y nos sacarán de un apuro en más de una ocasión (por ejemplo, cuando necesites muchas copas “neutras” e iguales para una cata comparativa).

Maltas: Biscuit

Como ya os avanzamos en la última entrada, empezamos grupo nuevo de maltas: las maltas tostadas de cebada. Se producen tostando maltas base, lo que conlleva la destrucción de su potencial enzimático. Con el calor producen colores que varían de marrón claro a muy oscuro, y se diferencian de las maltas caramelo en que tienden a tener sabores más secos y astringentes. Estas maltas deben ser usadas con moderación, se suelen usar como máximo en un 10% - 15% de la receta.

Empezaremos por hablar de la malta Biscuit (galleta, en inglés). Esta malta se tuesta a temperaturas de hasta 227ºC, lo que le otorga un rango de color de entre 20-30 SRM. Comparte características sensoriales con la malta Vienna, pero en el caso de la Biscuit son mucho más intensas. Además carece del potencial enzimático que en cambio la Vienna si tiene. También es similar a la malta Amber, de la que ya os hablaremos, pero la malta Biscuit tiene un carácter ligeramente más seco.

Aporta notas a corteza de pan, nueces y galleta a la cerveza y en cuanto al color nos brinda un tono ámbar profundo. Aunque es una malta tostada, es de las más suaves, lo cual nos da mucho juego.

Podemos usarla por tanto en gran cantidad de estilos. Es una malta muy golosa perfecta para añadir esos toques de panadería a nuestras cervezas más oscuras o para darle un carácter diferente a nuestra IPA, entre otras muchísimas opciones. El límite solo lo ponéis vosotros y vuestra imaginación. Como siempre, os recomendamos jugar, jardineros.

Arriaca Session IPA

Una de las novedades que ha sacado al mercado este 2017 la cervecera alcarreña es esta Session IPA, y de nuevo ha sido en el formato que cada vez está penetrando más en el mundo cervecero para estilos lupulados, la lata. Una lata de diseño limpio y simple a la par que elegante, que permite llevarla a cualquier lado (incluso a las grandes superficies, en pleno debate sobre la presencia de cerveza en los hipermercados).

Se trata de una cerveza de color dorado anaranjado y bastante transparente debido al filtrado que Arriaca aplica a todas sus cervezas, pero que no resta ningún tipo de propiedad. Es una tecnología novedosa y muy interesante este filtrado tangencial. De hecho, al servirla vemos como brota una espuma blanca, de burbuja fina y de retención media-baja.

Al acercar la nariz percibiremos aromas muy específicos a mango y algunos recuerdos tropicales. Notas que se mantienen en boca cuando das el primer trago, y además te das cuenta que al contrario que muchas Session IPA, aunque tenga un cuerpo ligero no te pega un pelotazo el amargor del lúpulo, que está muy bien equilibrado.

Si no la has probado aun, te recomendamos hacerlo. Además solo tiene un 3,6% ABV, con lo cual podrás repetir si te gusta, ya que ese concepto de ser muy bebible y tener bajo alcohol es el espíritu de las cervezas de sesión. Es ideal para tomar más de una en el aperitivo y no fracasar en el intento.

“Mi opinión en un Tweet:” Cambia las latas “verdes” de tu nevera por estas naranjas y hasta tu cuñado te lo agradecerá. Nota: Notable alto.

¿Sabe la cerveza caliente a meado de gato?

Hace no mucho, en los comentarios del vídeo de “¿Cómo servir la Caña Perfecta?” en el que colaboramos con El Comidista en su blog, había un sector de los cerveceros más “críticos” que afirmaban que beber una cerveza entre 4 y 8 ºC era demasiado caliente, que la cerveza en España se bebe HELADA, así con mayúsculas; y que lo contrario era de pijos.

Bueno, se puede argumentar que para combatir el calor se recomienda tanto duchas templadas como bebidas frescas, no heladas. Pero sobre todo que el frío disminuye la capacidad que nuestros sentidos tienen para apreciar lo que bebemos. ¡Y este es uno de los puntos más polémicos! Ellos argumentan precisamente que si no la bebes muy fría (sobre 0ºC, parece), cuando coge más temperatura la cerveza sabe a “meao de gato” (o de burro).

No sabemos qué tipo de catas previas han hecho para aprender ese descriptor, pero les vamos a dar un consejo (que hacemos público para todo el que deba aplicárselo): Si tu cerveza a 8 ºC sabe a meado de animal, el problema no es la temperatura, el problema es la cerveza.

Vale que si bebes una rubia con el objetivo de refrescarte está bien que esté fría, pero no es necesario que esté más fría que la temperatura normal del frigorífico de casa (unos 4 ºC), porque si no, no va a saberte a nada. Y si la cerveza está bien y es buena, puede coger temperatura sin que por ello sepa mal (aunque es verdad que una Imperial Stout a 12 ºC te refrescará menos en verano). ¡Así que ya sabes, elige bien la cerveza y no te preocupes tanto por la temperatura! Y como último consejo de hoy: en copa pequeña de cristal fino la temperatura se mantiene mejor del primer al último trago.

The Beer Times (215)

Dominical de noticias sobre cerveza. Pulsa aquí si no te carga para leer el periódico

Con la ola de calor viene el olor a verano y recuerda que pronto cambiará la cabecera del suplemento con más enlaces sobre cervezas.

Música de Anuncio: (Don't Fight It) Feel It

Por suerte, aunque la sección de música de anuncio de cerveza de la televisión pasa por una racha en dique seco (no por nuestra culpa, sino por la de los creativos, que no hacen nada interesante), hay un anuncio veraniego que no falla.

Ya sabes, el del chiste: va un chico, una chica y un enano a un bar y piden una cerveza mediterranea. ¿De naranja o de limón? Y creo que estamos liados y mezclando conceptos. A lo que vamos, que os dejamos con la canción de Sam Cooke titulada (Don't Fight It) Feel It.


Kazematten Grotten Santé

Hace varios años os comentamos una cerveza llamada Grottenbier que se elaboraba en Bélgica en la fábrica de St. Bernardus (de la que también os hemos hablado). Era una cerveza que nos gustaba mucho. Y además su receta estaba diseñada por el gran Piere Cellis (hoy nos apetece recordar viejas entradas, parece).

La cosa es que hace relativamente poco ha pasado a fabricarla en la Brouwerij Kazematten, fundada por el cervecero de St. Bernardus, Hans Depypere, y su amigo Rudy Ghekiere, gerente de Rodenbach, y dirigida por sus respectivos descendientes: Julie y Maarten , que están casados. Vamos, que todo ha quedado en familia.

Y la cerveza en sí, por tanto, parece que no ha cambiado la receta. Sigue siendo una sabrosa cerveza tostada, especiada y compleja, madurada en frío. Puede que aún sea de las más complejas cervezas oscuras que vienen de Bélgica y que tengan menos de 6,5% ABV.

Pero a nosotros nos parece que ha perdido cuerpo e intensidad con respecto a cómo recordamos la Grottenbier “original” y por eso hemos de bajarle un poco la nota. Es imposible saberlo a ciencia cierta, ya que es una cerveza que evoluciona (mejora al principio mucho con el tiempo, aunque luego decae un poco) así que una cata comparativa no tiene sentido. Pero la verdad es que en nuestra memoria nos gustaba más la anterior.

“Mi opinión en un Tweet:” Los santos no bajan a las cuevas ni aunque les maten. Nota: Notable bajo.

Abridor Botella de Klein

Este abridor que os traemos hoy es la representación física de una estructura matemática. La Botella de Klein: una superficie sin bordes, compacta y conexa con un solo lado y que por lo tanto no tiene interior ni exterior. Es gracioso y complejo de imaginar, pero…

Si no tiene ni dentro ni fuera, ¿Dónde guardas la cerveza? Además, al representarla tridimensionalmente, la superficie se corta a sí misma, rompiendo la realidad de que se podría recorrer completamente de forma continua, sin salto alguno (como las bandas de Moebius).

Dicen que para entenderla hay que pensar en cuatro dimensiones. Pero la cuarta dimensión siempre acaba con nuestras botellas de cervezas vacías (aunque antes estuviesen llenas). Así que si no la podemos llenar y encima se va a vaciar… ¿Para qué sirve una Botella de Klein?

Pues, en este caso, de abridor. Y sirve para abrir verdaderas botellas tridimensionales y reales, llenas de rica y fresca cerveza. ¡Y eso nos encanta! Por lo que esta Botella de Klein nos encanta. QED

Lúpulo: Vic Secret

Este lúpulo con nombre de marca de ropa interior femenina es uno de estos lúpulos de última generación, creados como quien dice “antes de ayer” y provenientes de las antípodas del mundo: en este caso, Victoria, Australia.

Se empezó a comercializar en 2013 y es como el hermano mayor del Topaz, aunque sin llegar a la potencia del Galaxy. Es un lúpulo curioso, porque pese a tener un buen puñado de alfa-ácidos (14–17%) se considera un lúpulo de sabor y aroma, no de amargor.

Cuando se usa tras el hervido (whirlpool y dry hopping), da sabores y aromas a fruta tropical (bastante a piña) y algo resinosos. Pero cuando se utiliza en las fases finales del hervido (late kettle additions ) da sabores más terrosos y menos afrutados.

Con estas características es ideal para la receta de cualquier cerveza que quieras que huela y sepa a batido de frutas, como tantas IPAs y similares modernas. Pero puedes dar un toque sorprendente a otros estilos que admitan bien el lúpulo.

Birroturismo en Lovaina (Leuven), Bélgica

Como comentamos en la entrada del Toer de Geuze, el fin de semana del 5 al 7 de mayo nos pasamos por los aledaños de Bruselas, invitados por Visit Flanders y la oficina de turismo de Bélgica. Una de las paradas que realizamos fue en la autodenominada "Capital de la Cerveza". Nos referimos a la ciudad de Lovaina (Leuven).

Con 90.000 habitantes y situada a unos 20 km al este de la capital belga, es especialmente conocida por su "Beer Month", o mes cervecero. Este periodo lleno de actividades focalizadas en la cerveza tiene un claro inicio y un claro final. Empieza con el Zythos Beer Festival, un gran evento de cariz regional en el que se pueden probar unas 500 cervezas belgas, y termina con el Innovation Beer Festival, una fiesta con un enfoque más internacional, dirigido hacia las nuevas tendencias cerveceras y la innovación, tal como indica el nombre.

Dicho sea de paso, el Innovation ha tenido lugar este pasado fin de semana, con gran éxito de asistentes como es costumbre. Y se ha celebrado en las antiguas instalaciones de Stella Artois. ¿Os imagináis un festival de cerveza artesana en la antigua fábrica de Estrella Damm en Barcelona? Nosotros tampoco, y esta es una clara muestra de que en madurez nos llevan mucha ventaja todavía.

Además de estos dos festivales de reconocido prestigio mundial, Lovaina tiene abundante ocio nocturno. Su Oude Markt (Viejo mercado/plaza) es considerado por muchos "el mayor bar del mundo", debido a la gran cantidad de terrazas que hay, que unidas parecen un macro local hostelero. Pudimos tomar algo por allí y el ambiente nos pareció fiestero hasta el exceso, y es que Lovaina también tiene muchísima vida universitaria y se nota. Igual que también se nota que nosotros cada vez nos alejamos más de esta maravillosa y etílica etapa vital.

En bares cerveceros, nos recomendó nuestro buen amigo Pablo, visitante asiduo de la ciudad, acercarnos al Metafoor (Parijsstraat, 34), una cervecería también céntrica y de corte local, pero más tranquila que las de la plaza. También está muy cerca The Capital (Grote Markt, 14) pero ese cae en lo turístico del Oude Markt, siendo por tanto más caro y menos recomendable (pese a su inmensa variedad de cervezas).

Para sentirnos bien con nosotros mismos y no vernos como meros borrachos, nos dedicamos a hacer también turismo por la ciudad. Tiene un centro histórico muy bonito, que recuerda mucho a una versión reducida de Bruselas. Su ayuntamiento es de estilo gótico brabantino, igual que muchos otros centroeuropeos (recordemos por ejemplo el Ayuntamiento de Viena, de Múnich o de la ya comentada Bruselas). También dispone de un gran parque, una preciosa biblioteca, muchos restaurantes y varias universidades, así como algunas iglesias (una de las cuales, San Pedro, proyectada para ser la más alta del mundo, no tiene desperdicio conocer un poco su historia).

En definitiva, recomendamos Lovaina como destino cervecero para todo amante de lo belga, y también para el que quiera visitar una bonita ciudad cerca de la "capital de Europa". Si habláis con asistentes al Zythos o al Innovation bien seguramente os terminarán de convencer con sus aspavientos y vehementes halagos.

Kees Mosaic Hop Explosion

Desde Middelburg, Holanda, nos llega hoy esta colorida (o al menos la botella) IPA de la cervecera Kees, una marca que ya es bien conocida en el mundo cervecero. Al servirla en vaso se presenta con un color dorado oscuro y de transparencia media prácticamente velada, se corona con una espuma blanca de retención no muy alta y burbuja fina. Ten cuidado al servirla si no quieres tener posos en suspensión... Nosotros lo hemos tenido y aun así es difícil que no se cuele alguno.

No es necesario acercarse mucho para percibir los intensos aromas cítricos y tropicales propios del lúpulo que contiene, en este caso es único, el Mosaic, una variedad muy popular en las IPAs hoy en día. Pero cuidado, su olor es tan penetrante que podría resultar adictivo.

En boca de nuevo aparecen las notas cítricas y tropicales, que son bastante permanentes incluso habiendo finalizado el trago unos segundos antes. La sensación de amargor no es lo que más destaca, pero sí que podría resultarlo en los primeros tragos. En concreto tiene 65 IBUs.

La graduación es de 5,5% ABV, lo que la hace muy bebible (y repetible), aunque si no te gusta mucho el sabor a fruta tropical podría resultar empalagosa.

“Mi opinión en un Tweet:” Mucho color, mucho olor, mucho sabor... Es la oportunidad que tienes de hacerte Mosaic-adicto si es que no lo eras ya. Nota: Notable alto.

The Beer Times (214)

Dominical de noticias sobre cerveza. Pulsa aquí si no te carga para leer el periódico

Tan puntual como las ofertas del supermercado llega el dominical de los enlaces sobre cervezas.

Sábado Cervecero Animado (31)

La animación vuelve a nuestros Sábados Cerveceros Animados, esta vez en forma de Anime (o sea, Manga, pero en la tele, en imagen animada, no en cómic). Con cuatro GIF que tienen en común la cerveza, claro (que se ve que a los japoneses también les gusta.

Y a nosotros, que somos unos frikis, pues estos batiburrillos culturales tan eclécticos y sincréticos nos vuelven loquitos, así que esperad otra ración en breve… ¡Y podéis mandarnos aportaciones si también os gusta!

Schneider Weisse Tap5 Meine Hopfenweisse

La cervecera alemana Schneider Weisse se nos presenta hoy con uno de sus clásicos, la Tap 5. Como estilo habitual se catalogaría dentro de las Weizenbock (cerveza fuerte de trigo), pero esta cerveza se podría decir que tiene un estilo propio, Hopfenweisse, que viene a decir algo así como cerveza de trigo lupulada, y su origen fue fruto de la colaboración con la cervecera Brooklyn y Garrett Oliver.

Es de un color dorado oscuro, casi opaco por las levaduras en suspensión, y al servirla en su correspondiente vaso tipo Weizen si quieres ser clásico o en copa (para potenciar los aromas a lúpulo), brotará una gran espuma blanca y cremosa que se mantendrá hasta casi el final. Si acercas el vaso a la nariz podrás percibir ese lúpulo tan esperado en forma de notas herbales y florales típicas de las variedades europeas (Hallertauer), que enmascaran casi completamente al trigo.

En boca, la presencia del lúpulo no es tanta en amargor, que también hace notar sus 40 IBUs, como en sabores frescos y florales; aparte de la esencia del cereal malteado que también tiene presencia, aportando cuerpo, y una textura suave a la par que agradable.

Desde luego es una cerveza que si no has probado no deberías dudar en hacerlo ya mismo. Puede que te eche para atrás su 8,2% ABV y que venga en botella de medio litro, pero la verdad es que el alcohol está tan bien integrado que no te darás apenas cuenta.

“Mi opinión en un Tweet:” ¿He oído que hay grifo de la Tap 5? Póngame dos pintas, y otra para llevar... Con eso lo digo todo. Nota: Notable muy alto.