Cerveza de la A a la Z: COLOR

COLOR. El color que vemos en la cerveza viene determinado principalmente por las características de las maltas utilizadas en su elaboración. Maltas base darán color claros, mientras que maltas más transformadas o tostadas irán dando colores más oscuros. Hasta se puede medir en escalas de color. ¡Pero que quede claro que las cervezas más oscuras no tienen por qué ser más fuertes! No son características directamente relacionadas.

Cerveza de la A a la Z: BAGAZO

BAGAZO. El principal “residuo” que se genera al elaborar cerveza es el bagazo. Se llama así a los restos de cereal y malta que quedan tras la maceración, empapados y calientes. Se supone que se les ha extraído la mayor cantidad de azúcares posibles, pero aún puede ser sabrosa comida para gallinas o ganado. ¡O incluso para elaborar un pan artesano casero con él, siguiendo nuestra receta!

Cerveza de la A a la Z: AGUA

AGUA. Es el ingrediente que más presencia tiene en la cerveza. Al menos numéricamente hablando. Aunque cualitativamente tiene también importancia: muchos de los estilos de cerveza que ahora son históricos tienen su razón de ser en las aguas de la zona en la que se originaron. Y es gracias a que en torno al 90% de la cerveza es agua, la bebemos… en lugar de comerla como si fuese un pan amargo.

Nos vamos de Vacaciones

Como todas las temporadas estivales desde que el Jardín es Jardín, los redactores nos cogemos unos días de asueto para refrescarnos los pies en las pozas (nos da miedo el agua si hay mucha junta, nosotros somos más de cerveza) y la garganta en el chiringuito. O en la montaña. Posiblemente nos llevemos la cerveza en la mochila por si no hay buenos bares.

Este año hemos sido más generosos y también hemos dejado salir a los becarios del sótano. Aunque están tan pálidos que tememos que ni la protección factor 50 sea suficiente. Bueno, a todos menos al informático, que le tenemos trabajando a ver si actualizamos un poco la web. Él se encargará de responder a vuestros comentarios, vigilar el mueble-bar y asegurarse de que no os faltan entradas durante este mes. Ya veréis que son interesantes, dando un repaso a la cerveza de la A a la Z.

¡Feliz verano a todos y todas!


The Beer Sun (54)

Dominical de verano con noticas sobre cerveza. Pulsa aquí si no te carga para leer el periódico

El aire huele a vacaciones a y la frescura de un suplemento lleno de enlaces sobre cerveza.

Música de Anuncio: Juste Une Chanson

Sólo una canción. Eso es lo que pedimos. Sólo una canción realmente molona, de rock o de música clásica. Nos da igual. Pero una que nos haga levantarnos del sofá cuando echen su anuncio de cerveza en la televisión. Una que podamos bailar o tararear en nuestro salón.

Pero ya, a estas alturas, nos conformamos con que sea agradable al oído, o no sea una breve instrumentación musical. Vamos, con que sea algo que se pueda rescatar para esta sección de fin de semana (que buscaba animaros con buenas canciones). Esta no está mal, pero tampoco invita a salir demasiado de fiesta. Os dejamos con Dom La Nena y su “Juste Une Chanson”.


Cardeña. No hay cerveza trapense española

Hace poco nos preguntábamos qué había sido del proyecto de elaborar una cerveza trapense española en el monasterio de San Pedro de Cardeña (Burgos). Cuando surgió la noticia generó bastante debate, pero nosotros teníamos buenas expectativas puestas en la Asociación Internacional Trapense y su trabajo previo en otros países no-tan-cerveceros (como en la abadía de Saint Joseph, en Spencer, EEUU).

Pero más de un año después y sin nuevas noticias ni más presencia en el mercado de la cerveza que elaboraron como prueba piloto (una Tripel suave, de 7% ABV, sin mucho cuerpo pero con cierto amargor lupulado en boca), decidimos preguntar a los agentes implicados en la presentación del proyecto.

Y nos contaron que tras el visto bueno inicial a la prueba, y una vez encima de la mesa los presupuestos para montar la microcervecería dentro de los muros del monasterio (una de las normas para obtener el sello de auténtico producto trapense, ATP) los monjes tenían que votar si estaban de acuerdo o no con esta inversión (forman una comunidad y allí todos tienen derecho a voto en estas decisiones) y finalmente han votado que no querían hacerlo.

Así que, parece ser que por decisión de los propios monjes, el proyecto de una verdadera cerveza trapense española acaba ahí y no se hará realidad. Al menos en un futuro cercano. Nosotros estaremos atentos por si hay nuevas noticias, ser los primeros en comunicároslas. ¡Porque nos encantaría beber unas Quadruple Trappist española!

Ayinger Kellerbier

Aunque en España estemos acostumbrados a relacionar las cervezas alemanas de medio litro con el trigo, esto no es para nada acertado. En el país germánico tienen gran variedad de estilos que no contienen a este cereal en su composición y que acostumbran a beber en cantidad, y uno de ellos es el de la cerveza que hoy vamos a catar: Kellerbier. Este estilo se corresponde habitualmente a cervezas más oscuras, pero hay una variación que se denomina Pale Kellerbier, que es el caso que nos concierne.

La cervecera Ayinger vuelve a no defraudar con este clasicazo de apariencia casi transparente y un color dorado, coronado con una espuma blanca de retención media. Al acercarla a la nariz aparecen aromas herbales, incluso florales, acompañados por el olor a cereal malteado que da indicios de su dulzor.

En boca es una cerveza maltosa, pero sutil, que de nuevo presenta notas herbales y recuerdos dulces, y para nada empalagan, pese a que el amargor es prácticamente inexistente. Estamos ante un cuerpo medio, como también lo es su carbonatación, al mismo tiempo agradable que invita al trago, que es limpio y cremoso.

Por otro lado tiene tan solo un 4,9% ABV, así que es fácil considerarla una cerveza de cabecera de la que podrás tomarte unas cuantas, acompañado comidas ligeras o tradicionales. Una cerveza con una receta "de libro".

“Mi opinión en un Tweet:” Oro parece, plátano no es, pero es alemana y está muy buena. Nota: Notable.

Abridor Cortador de Pizza

A nadie le disgusta la pizza. Es uno de los mejores inventos de la humanidad: una comida a base de tomate, queso y cosas varias y ricas, servida en su propio plato de crujiente masa de pan. Lo puedes trocear, repartir, compartir y comer sin necesidad de cubiertos.

Bueno, sí, necesitas dos herramientas imprescindibles: Algo con qué cortar las porciones en forma de quesitos del trivial, y algo con lo que abrir las cervezas con las que vayas a acompañar dicho manjar. Porque pizza+cerveza es un maridaje muy afortunado.

Por ello este abridor-cortador que incluye una rueda giratoria es ideal para tener siempre a mano en la cocina o donde estés. Te permitirá disfrutar de dos placeres en uno. Y la cerveza siempre sienta mejor si hay base (de pizza, jejeje) para asentarla.

Eso sí, ten cuidado no abras una shandy o la pizza tenga piña. Son cosas que visualmente parecen igual que las que están ricas… pero no. Esas hacen llorar a Michael Jackson (el escritor, no el cantante) y a Michelangelo (la tortuga ninja, no el artista renacentista).